Tanto amor no desaparece así nomás

Falleció mi padre. Hace unos días.

Me duele cada recuerdo, cada pensamiento que se me cruza, cada repaso que hago de los últimos meses. Injusto todo. Se merecía disfrutar muchos años mas a su nietito, a su compañera de vida -mi madre- , a sus hijas , sus libros, sus mates y charlas en el patio, su taller de maderitas armando juguetes para el nieto…todo, se merecía disfrutar todo. Y cuántas ganas tenía él de seguir acá.

Me duele pensar en todo lo que sufrió en sus últimos meses de vida, en lo que deseaba volver a su casa, en lo bien que estaba antes de aceptar someterse a esa operación que lo complicó todo (al pedo…del corazón siempre estuvo bien, lo que se complicó fueron otras cosas que podrían haberse evitado seguramente).

Racionalmente entiendo todo..que el enojo es parte del dolor, que el dolor no debe ser para siempre, que no hay justicia o no justicia en estos temas, y que todo va a pasar si lo transito….Pero duele. Y no creo que deje de doler. Y me sigue pareciendo injusto. Él estaba bien .

También entiendo, ya no racionalmente,sino porque lo siento así…que pá siempre va a estar acompañándonos de alguna forma. Porque siempre estuvo. Porque así lo conocimos toda nuestra vida, cercano, atento, disponible,  dispuesto a charlar y hacernos reír en todas las situaciones que se presentaban, incondicional.

Y mucho de lo que nosotras somos, es parte de él, y todo lo que compartimos juntos se queda para siempre. Pero lo extraño. Lo extrañamos las 3. Lo necesitamos.

En este momento me angustia mucho pensar en todas las cosas que haremos de ahora en más, que él hubiera disfrutado: los aniversarios,los cumpleaños, las juntadas en familia, las tardes tranquilas mirando algo en la tele, la música…ver crecer a su nietito.

Cada palabra nueva que aprende, cada gracia que hace…quiero que la vea papá, se que lo haría muy feliz. Realmente feliz.

Y mamá….saber que má tiene que construir una nueva vida casi…en otro espacio, con otras actividades, buscando nuevas referencias porque todo era con él  (y duele en consecuencia)…me hace bolsa. Mamá se quedó sin su compañero de vida de hace más de 40 años…gran parte de mi angustia ahora es porque no quiero que mamá sufra. Me encantaría tener alguna forma de aliviarle ese dolor, de  evitárselo incluso sería ideal. Pero no existe. (Entiendo que no se puede…Pero aún así me encantarìa).

Mamá no se merece ni un segundo de sufrimiento. Es tan increíble. La más incondicional (los dos lo son) con su familia.

Incondicionales es un adjetivo que les viene justito.

Con ellos, con nosotras, con los cercanos.

Se merecen/merecían solo cosas buenas, la vida tranquila y familiar que siempre quisieron, que siempre construyeron con tanto esfuerzo.

Escribo esto llorando,obvio. Y con la garganta y el corazón apretados.

No hay chance de que tanto amor desaparezca, por ese lado estoy tranquila de que papá seguirá estando de otra forma.  Se aparecerá en risas, en comentarios ocurrentes, en recuerdos de nuestras vidas…para siempre.

Pero cómo querría que él estuviera acá hoy todavía. Hay momentos en que,por un segundo, todavía tengo la sensación de que está en el sanatorio y en unos días ya viene a casa para la rehabilitación…pero el segundo pasa muy rápido.

Le sigo prendiendo una vela cada día, para sentir el calorcito, para que el fuego le lleve todo nuestro amor en forma de energía, cómo lo hice siempre durante su internación de meses….

El consuelo que me repito es que lo dimos todo. Él más que nada, hasta el último minuto poniendo -literalmente- cada gota de energía en recuperarse, y nosotras enfocadas 24hs en acompañar como podíamos. Y mamá…sin palabras. La mejor compañera de papá, la que más puso el cuerpo, cabeza y corazón. 24hs. literales en su caso. Cuidando, luchando a la par, resolviendo y soportando todo. Admirable.

El carro de cuatro ruedas siempre tirando para el mismo lado, con tanto amor.

Quizá en algún momento pueda dejar de lado está sensación de injusticia en la que ahora no puedo dejar de enfocarme. Lo estoy intentando.

Pero es porque estoy convencida de que no se lo merecían. Ni pa ni ma. No ahora, no así. Tenía que ser de otra forma. Duele

Duele mucho

Hace unos días un amigo me dijo que tanto dolor es la muestra de que el amor es muy grande. Medio drástico para mí gusto, pero en un punto tiene razón. Igual no creo que sea un enfoque muy saludable…Pero por ahora no lo voy a analizar tanto.  Solo lo tomé para reforzar la idea que ya tenía…tanto amor no desaparece así nomás. Quedate tranqui. No lo ves Pero tu pa está siempre con vos. Van a estar bien. Él las sigue acompañando.

No sufre. No tiene miedo. No tiene dolor. No siente injusticia.

Este blog es terapéutico. Los comentarios, también.